El Joven que Inspira el Bosque Cedros de David
David Cristovino Quilumba Flores
David Cristovino Quilumba Flores nació el 4 de mayo del 2000 en Ibarra. Llegó al mundo con síndrome de Down y con grandes desafíos, pero desde pequeño demostró una fuerza que marcaría su vida y la de toda su comunidad. Con terapias constantes, dio sus primeros pasos y palabras a los dos años, y a los cuatro ya recorría en bicicleta los parques de su ciudad.
En el Instituto de Educación Especial de Ibarra descubrió su pasión por el deporte. Representó a Imbabura en las Olimpiadas Especiales, donde obtuvo medallas de oro y plata, convirtiéndose en un ejemplo de disciplina y alegría. En 2018 fue abanderado y en 2020 se graduó como Bachiller en Varios Servicios, un logro que llenó de orgullo a su familia..
Hoy, David continúa activo: practica ciclismo, cuida las propiedades familiares y mantiene las canchas deportivas con el carisma que lo caracteriza. Su inocencia, su sonrisa y su capacidad de unir a las personas lo han convertido en el corazón de la Asociación Cedros de David.
El bosque que lleva su nombre no solo honra la presencia de cedros milenarios; también celebra la historia de un joven que, sin proponérselo, inspiró a toda una comunidad a organizarse, proteger su territorio y construir un proyecto de ecoturismo inclusivo y sostenible. Para quienes lo conocen, David es un recordatorio vivo de que la fuerza, la ternura y la unidad pueden transformar realidades..