La Asociación de Ecoturismo Cedros de David nace del compromiso profundo de una comunidad que ha decidido proteger, valorar y compartir uno de los bosques más importantes del norte del Ecuador: el bosque nativo de San Jacinto, en la microcuenca del río Chinambí, cantón Mira. Este territorio alberga 242 hectáreas de bosque montano prístino, con cedros milenarios, cascadas, aves, mamíferos y especies en peligro crítico de extinción, como los anfibios del género Atelopus, “bioindicadores de calidad de ecosistemas” según el documento del proyecto.
Somos una organización legalmente constituida el 27 de enero de 2025, integrada por 13 socios entre agricultores, emprendedores locales, profesionales del turismo, biólogos, docentes universitarios y propietarios del bosque. Nuestro nombre honra tanto a los cedros milenarios como a David, un joven con síndrome de Down cuya familia ha protegido este bosque durante décadas, convirtiéndolo en un símbolo de amor, resiliencia y defensa de la naturaleza.
Promover el ecoturismo sostenible, la educación ambiental y la conservación de la biodiversidad, generando oportunidades de desarrollo para las comunidades mestizas, awá y afrodescendientes de San Jacinto. Buscamos que el bosque sea un aula viva donde visitantes y habitantes aprendan, se sensibilicen y se conecten con la naturaleza.
1. Conservación del bosque nativo y protección de especies en peligro crítico.
2. Diseño e implementación del Sendero Educativo-Interpretativo “Cedros de David”, con 9 paradas temáticas que integran ciencia, cultura y espiritualidad.
3. Capacitación de jóvenes y adultos en guianza turística, interpretación ambiental, educación financiera, emprendimientos y atención al visitante.
4. Investigación científica en alianza con universidades como la UTN, UPEC, Universidad de Roraima y Pernambuco.
5. Articulación comunitaria para fortalecer emprendimientos locales en gastronomía, artesanías, agricultura y turismo.
6. Gestión para la declaratoria del área como zona protegida, en coordinación con el MAATE.
Convertirnos en un referente regional e internacional de turismo interpretativo, conservación de bosques andinos y desarrollo comunitario sostenible, demostrando que la protección de la naturaleza puede transformar vidas, generar empleo y fortalecer la identidad cultural.
El proyecto responde a una realidad social urgente: “el 67% de pobreza en la parroquia” y la falta de oportunidades laborales, según el documento del proyecto. Por eso, Cedros de David impulsa alternativas dignas y sostenibles para que las familias puedan vivir de su territorio sin destruirlo.
Creemos en un turismo que educa, inspira y protege, donde cada visitante se convierte en aliado de la conservación.
Valores institucionales
Nuestra fortaleza