Servicios de Planes
Ofrecemos servicios de orientación en conservación, capacitación en interpretación ambiental y desarrollo de ecoturismo con la comunidad local para usted.
Guía Interpretativa
El guiado interpretativo en Cedros de David transforma cada recorrido en una experiencia de aprendizaje profundo y sensible.
Nuestros guías —formados en interpretación ambiental, ecoturismo y saberes locales— acompañan al visitante a través de un sendero diseñado con nueve paradas temáticas que revelan la historia ecológica, cultural y espiritual del bosque. A través de relatos, observación directa y técnicas educativas, el guiado permite comprender la biodiversidad, valorar especies en peligro crítico como los anfibios del género Atelopus, reconocer plantas medicinales y conectar con la memoria viva de las comunidades awá, afro y mestiza.
Es una experiencia que educa, emociona y despierta conciencia, fortaleciendo la conservación y generando oportunidades para los habitantes de San Jacinto.
Desarrollo de Ecoturismo
Las actividades de ecoturismo en Cedros de David están diseñadas para conectar a los visitantes con la riqueza natural y cultural del bosque, promoviendo experiencias responsables que fortalecen la conservación y generan oportunidades para la comunidad de San Jacinto. Cada actividad se desarrolla en armonía con el entorno, respetando los ecosistemas del bosque montano occidental y valorando los saberes ancestrales de las familias awá, afro y mestizas' que habitan la microcuenca del río Chinambí.
El sendero educativo‑interpretativo, con sus nueve paradas temáticas, es el eje central de estas experiencias. A través de caminatas guiadas, los visitantes descubren cascadas, bromelias, cedros milenarios, aves emblemáticas y especies en peligro crítico como los anfibios del género Atelopus, bioindicadores de la calidad del agua.
La observación de flora y fauna, el aviturismo, los recorridos culturales y las actividades de educación ambiental permiten comprender la importancia ecológica del bosque y su rol en la vida de las comunidades locales.
El ecoturismo también impulsa el desarrollo económico mediante emprendimientos comunitarios vinculados a la gastronomía típica, artesanías en bambú, suvenires, productos agrícolas y servicios de hospedaje.
Cada actividad ecoturística en Cedros de David es una invitación a aprender, disfrutar y cuidar. Es una experiencia que combina naturaleza, cultura y educación, permitiendo que los visitantes se conviertan en aliados de la conservación y que la comunidad encuentre nuevas oportunidades para vivir dignamente en su propio territorio.
Investigación Científica
Las actividades científicas en Cedros de David convierten al bosque en un laboratorio vivo donde la biodiversidad, el agua y los ecosistemas montanos pueden ser estudiados en su estado más prístino.
Este territorio, parte de la microcuenca del río Chinambí, alberga especies emblemáticas como los anfibios del género Atelopus, bioindicadores de la calidad del agua y catalogados en peligro crítico de extinción.
Su presencia convierte al área en un sitio prioritario para la investigación ecológica y la conservación.
El proyecto impulsa investigaciones in situ en alianza con universidades, biólogos, geógrafos y especialistas en recursos naturales. Estas actividades incluyen inventarios de flora y fauna, monitoreo de especies sensibles, estudios hidrológicos, análisis de suelos y evaluaciones del estado del bosque siempreverde montano bajo. La participación de instituciones como la Universidades nacionales e Internacionales, la Fundación FUNEDES y la red internacional RECINATUR garantiza un enfoque riguroso, interdisciplinario y de alto valor académico.
Además de la investigación formal, Cedros de David recibe pasantías universitarias, prácticas de campo y visitas de científicos nacionales e internacionales, fortaleciendo el intercambio de conocimientos y posicionando al bosque como un referente regional en conservación y turismo científico.
Cada estudio realizado aporta datos esenciales para la toma de decisiones, la protección de especies amenazadas y el diseño de estrategias de manejo sostenible. Las actividades científicas no solo generan conocimiento: también fortalecen la identidad local y la economía comunitaria. Los pobladores participan como guías nativos, asistentes de campo y custodios del territorio, integrando sus saberes ancestrales con la ciencia moderna.
Emprendimientos Locales
Los servicios ofrecidos por los emprendedores locales de San Jacinto son una expresión viva de la identidad cultural, la creatividad comunitaria y el compromiso con un modelo de desarrollo sostenible. Cada emprendimiento nace del esfuerzo de familias que han decidido transformar su relación con el bosque, pasando de actividades extractivas a iniciativas que valoran la biodiversidad, la cultura y el trabajo digno.
Estos servicios complementan la experiencia ecoturística del sendero interpretativo, fortaleciendo la economía local y generando oportunidades para jóvenes, mujeres y personas con discapacidad. Los visitantes pueden disfrutar de gastronomía típica, preparada con productos frescos de la zona y recetas tradicionales transmitidas por generaciones.
También encuentran artesanías elaboradas en bambú, suvenires, llaveros, chocolates artesanales y productos agrícolas que reflejan la riqueza natural del territorio. Estos emprendimientos no solo ofrecen productos, sino historias: cada pieza, cada plato y cada fruta cuenta la memoria de un pueblo que ha aprendido a convivir con su bosque y a protegerlo.
Además, los emprendedores locales participan activamente en la cadena de valor del ecoturismo, ofreciendo servicios de hospedaje comunitario, bebidas naturales, atención al visitante y apoyo logístico para actividades científicas y educativas. Su participación fortalece la cohesión social, impulsa la autonomía económica y convierte al ecoturismo en una herramienta real de transformación territorial.
Conservación de Especies
Las actividades de conservación de especies en Cedros de David son el corazón científico y ecológico del proyecto. Este bosque, ubicado en la microcuenca del río Chinambí, alberga una biodiversidad excepcional, incluyendo especies emblemáticas y altamente sensibles como los anfibios del género Atelopus, catalogados en peligro crítico de extinción. Su presencia convierte al territorio en un espacio prioritario para la protección de la vida silvestre y el monitoreo de ecosistemas.
La conservación se desarrolla mediante acciones coordinadas entre la comunidad, especialistas y universidades aliadas. Estas actividades incluyen la identificación y monitoreo de especies clave, la evaluación del estado de los bosques montanos, el registro de flora y fauna, y la vigilancia de amenazas como la deforestación, la cacería y las enfermedades fúngicas que afectan a los anfibios. Cada recorrido por el sendero interpretativo permite observar estos procesos en acción, integrando ciencia, educación y participación comunitaria.
Un componente esencial es la investigación in situ realizada junto a biólogos, geógrafos y expertos en recursos naturales, quienes trabajan para determinar el número de individuos presentes, su distribución y las condiciones ambientales necesarias para su supervivencia. Estos estudios alimentan estrategias de manejo sostenible y fortalecen la declaratoria del área como zona de conservación y uso sustentable.
La comunidad juega un rol fundamental: jóvenes, mujeres y guías nativos participan como custodios del bosque, apoyando en la vigilancia, el registro de especies y la educación ambiental. Su conocimiento ancestral sobre plantas medicinales, fauna local y ciclos ecológicos complementa la ciencia moderna, creando un modelo de conservación participativa único en la región.
Las actividades de conservación de especies en Cedros de David no solo protegen la biodiversidad; también fortalecen la identidad local, generan oportunidades de empleo y posicionan al bosque como un referente regional e internacional en manejo sostenible y turismo responsable.